Los punteros láser que se venden sin homologación en bazares o por internet pueden parecer un juguete inofensivo, pero son un riesgo real para la salud visual. Su uso indebido puede provocar quemaduras en la retina y, en algunos casos, pérdida de visión permanente.
En fechas como Navidad, estos dispositivos suelen colarse como parte de la diversión por las luces y formas que proyectan. Sin embargo, ya se han detectado casos preocupantes, como el de un adolescente de 14 años que acudió a Urgencias tras jugar con uno de estos punteros y sufrió una pérdida de visión inmediata del 50%. Con el tiempo, pudo recuperar parte, pero solo hasta el 70%. La lesión retiniana por exposición directa fue la causa.
Los daños no se limitan a la retina, también pueden afectar córnea y esclera, y sus consecuencias pueden ser irreversibles.
Recomendaciones clave para prevenir lesiones:
-Evita punteros de más de 1 mW (mayor potencia = mayor riesgo).
-Usa solo láseres de categoría 1 y 2.
-Si hay menores, que sea siempre con supervisión adulta.
-Nunca apuntar a los ojos.
La prevención es la mejor protección. Un gesto rápido con un láser no homologado puede dejar una lesión para toda la vida.














Frotarse los ojos puede dañar seriamente la vista