A partir de los 40, las pantallas pueden pasar factura: sequedad, escozor, fatiga visual, sensación de arenilla, y muchas veces intentamos aliviarlo a base de colirio.
Antes de convertirlo en rutina, prueba estos hábitos que de verdad ayudan:
Haz descansos breves cada 20 minutos y mira a lo lejos.
Ajusta el tamaño del texto y el brillo/contraste de tu pantalla. Recuerda también colocarla a una distancia de 50 cm.
El uso de lentes antirreflejantes son recomendables .
Bebe agua y recuerda parpadear más.
Si las molestias no mejoran y necesitas usar colirio, lo ideal es que hagas una revisión, ya que puede que tengas ojo seco u otras causas detrás.














Cuida tus monturas y tus gafas te durarán mucho más