Ese gesto “automático” al despertar, con picor o por cansancio puede parecer inofensivo, pero frotarse los ojos con frecuencia o con fuerza aumenta el riesgo de problemas oculares.
Puede favorecer la entrada de bacterias y desencadenar conjuntivitis, microlesiones por polvo o partículas y más irritación,empeorar molestias como ojo seco, y, especialmente importante, agravar el queratocono en personas predispuestas.
¿Qué hacer en lugar de frotar?
En el caso de sentir picos, lo recomendable es el uso de lágrima artificial (siempre recomendada por un profesional. Si hay alergia, se debe consultar el tratamiento adecuado.
El uso de compresas frías y el parpadeo suave es recomendable, y no debemos olvidar mantener una buena higiene de manos.














¿Por qué salimos de la piscina con los ojos rojos ?