Ese escozor y enrojecimiento tan típico suele deberse sobre todo a las cloraminas, unos compuestos que se forma cuando el cloro reacciona con sustancias ricas en nitrógeno presentes en el agua, como el sudor.
El resultado, irritación ocular, y en algunos casos también molestias en piel y vías respiratorias, especialmente en piscinas cubiertas.
Cómo proteger tus ojos:
- Dúchate antes y después de bañarte.
- Usa gafas de natación
- Evita estancias largas bajo el agua.
- Si la piscina tiene un olor muy fuerte “a piscina”, puede indicar más cloraminas, por lo que mejor posponer el baño o elegir alternativas
Si el enrojecimiento, dolor o visión borrosa no mejora en 24–48 h, consulta con un profesional sanitario.














El aceite de oliva puede proteger tu visión