La visión es el sentido que más tememos perder y hoy nuestros ojos trabajan más que nunca debido al uso de móviles, tablets, ordenadores y horas de pantalla cada día pasan factura.
Por eso es clave contar con ópticos-optometristas, profesionales sanitarios formados para evaluar la visión, detectar alteraciones, aconsejar soluciones ópticas y orientar cuándo es necesaria una derivación. En las ópticas además, la dirección técnica siempre está en manos de un/a óptico-optometrista.
El Grado en Óptica y Optometría combina formación clínica y técnica, con prácticas con pacientes reales, y abre puertas a un sector en crecimiento, con alta empleabilidad, salarios competitivos y múltiples salidas.
Cuidar la salud visual de la ciudadanía empieza por tener profesionales bien formados.














Faltan ópticos-optometristas: el cuidado visual, en riesgo